Aves · Historia de rescate
Quebrantahuesos
Gypaetus barbatus
8:01 · Wildlife Stories AI Ver en YouTube
Real: la especie, su hábitat en Ordesa, su estado de conservación, sus amenazas y los lugares que se nombran aquí.
Ficción: Cierzo, su historia, las personas que aparecen en ella y todo lo que le pasa.
La historia de Cierzo
Cuando el frío llegó al nido, él ya estaba en el suelo. Doscientos metros por debajo del único pollo al que ya no podía llegar.
Esta es la historia de Cierzo, un quebrantahuesos patrullando las paredes heladas de Ordesa en pleno invierno. Un choque territorial por una térmica lo manda al suelo del bosque con un ala rota, sin poder volar ni trepar, mientras en una repisa muy por encima su único pollo aguanta el frío solo y algo va subiendo la pared hacia el calor del nido.
Esta es una historia cinematográfica de vida salvaje generada con IA, inspirada en especies reales, hábitats reales y desafíos de conservación reales. No son imágenes de un rescate real.
La historia de Cierzo es ficción; la especie, los cortados y Ordesa son reales.
Capítulos
- 01 · 0:00 en YouTube Un ala en el barro
- 02 · 0:20 en YouTube El ave que vive del hueso
- 03 · 1:20 en YouTube Dos reyes, un cielo
- 04 · 2:20 en YouTube El frío que sube
- 05 · 3:35 en YouTube Sombras en la pared
- 06 · 4:50 en YouTube El cuidado que no deja rastro
- 07 · 6:15 en YouTube Un ala curada no es un ala salvaje
- 08 · 7:20 en YouTube De vuelta a la niebla
Quebrantahuesos: datos de la especie
Distribución y hábitat
El quebrantahuesos es un carroñero especializado en alimentarse de los huesos de ungulados domésticos y silvestres. Según la estrategia nacional española de 2025 para la especie, en el mundo solo habita montañas con paredes rocosas y con ganado en libertad o ungulados silvestres, desde África, el sur de Europa y el Cáucaso hasta el Tíbet y el subcontinente indio.[1]
La página de la especie del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido indica que, según se cree, el 90 % de su dieta son huesos, de modo que ante una carroña hace más de espectador que de actor y mira cómo los otros carroñeros le preparan la comida. Los huesos que no puede tragar por su tamaño los parte soltándolos en vuelo sobre rompederos situados cerca del nido. La misma página cuenta que en otro tiempo criaba en cualquier sierra que tuviera una cornisa, una cueva o un extraplomo donde hacer el nido.[6]
En la península ibérica, la especie ocupó en su día los Pirineos, la cordillera Cantábrica, los sistemas Ibérico y Central, Sierra Morena y las cordilleras Béticas. En la segunda mitad del siglo XX solo quedaba en los Pirineos y en Andalucía, donde el último ejemplar desapareció en 1986. La estrategia nacional de 2025 presenta la actual población reproductora pirenaica como la mayor de la Unión Europea, concentrada sobre todo en el sector central del Pirineo español. En el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, la memoria anual de 2022 del Gobierno de Aragón cita al quebrantahuesos en primer lugar entre la fauna destacada del parque.[1][5]
La estrategia nacional española de 2025 recoge cifras de la temporada de reproducción de 2022/2023 del grupo de trabajo nacional del quebrantahuesos, que incluye a las comunidades autónomas y al MITECO: 162 unidades territoriales en España, 104 de ellas unidades reproductoras con puesta e inicio de incubación, y 35 pollos volados. El conjunto de los Pirineos (España y Francia) reunía 198 unidades territoriales, 144 de ellas en la vertiente española: 88 en Aragón, 48 en Cataluña y 8 en Navarra. Fuera de los Pirineos, Andalucía reunía 11 unidades territoriales, y Picos de Europa, en Asturias y Cantabria, 3.[1]
Un recuento más reciente es el de la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ), que desde 1995 inventaría y sigue cada año la cría de la especie en Aragón. Su memoria de 2025 da 170 unidades reproductoras en España, de las que volaron 38 pollos, y 209 en el conjunto de los Pirineos, incluidas Francia y Andorra. En Aragón contó 97 territorios conocidos en 2025, 93 de ellos unidades reproductoras (65 parejas y 28 tríos); allí nacieron 31 pollos y volaron 21. La FCQ señala que la población aragonesa ha crecido a un ritmo del 3,4 % (1988–2025).[2]
Cifras anteriores, para que conste: la población del Pirineo español empezó a conocerse a finales de la década de 1970, con unas 29 parejas entre Navarra y Lérida (1979), y en la década de 1980 un primer censo de toda la vertiente sur de la cordillera contó 40 parejas. En 1995 el Pirineo aragonés albergaba 35 unidades reproductoras, según la FCQ. La estrategia nacional de 2025 indica que la población reproductora aragonesa creció de media un 6,4 % al año entre 1988 y 2023, de 27 a 88 unidades territoriales, y la del conjunto del Pirineo, de 45 territorios controlados en 1988 a 198 en 2023, si bien el aumento anual se ha frenado. Calculó que en 2016 la población pirenaica rondaba los 1.000 ejemplares (horquilla de 937–1.119), de los que unos 750 eran adultos y solo 365 se reproducían.[1][2]
Amenazas
Envenenamiento ilegal. La estrategia nacional española de 2025 sitúa hoy como principales amenazas las molestias causadas por el ser humano y el envenenamiento por el uso ilegal de veneno, que suele ir dirigido contra carnívoros que entran en conflicto con la ganadería. Los cebos envenenados son ilegales. Un estudio citado por la estrategia atribuyó al veneno el 26 % de la mortalidad del quebrantahuesos en Europa occidental, una causa que la estrategia cree muy subestimada; según ella, podrían envenenarse unos diez quebrantahuesos al año, y solo se detectaría una pequeña parte. Los Pirineos sufrieron dos grandes episodios de envenenamiento, en 1997–1998 (seis ejemplares) y 2001–2002 (ocho), y en los últimos años allí se encuentran menos ejemplares envenenados.[1]
Electrocución y colisión. El quebrantahuesos pasa la mayor parte del tiempo volando a poca altura, lo que lo hace muy vulnerable a los choques contra tendidos eléctricos, cables de teleférico y aerogeneradores. La estrategia nacional de 2025 contabiliza 24 muertes en tendidos eléctricos en España entre 1987 y 2022 (13 por electrocución y 11 por colisión). En 2024, un ave liberada en el Maestrazgo de Teruel murió tras chocar con un aerogenerador, el primer caso de este tipo registrado en España, y la estrategia advierte de que la fuerte expansión de los parques eólicos podría convertirse en una amenaza. Pide modificar y señalizar los tendidos peligrosos ya existentes en el área de distribución de la especie.[1]
Alimento y normativa sanitaria sobre cadáveres. La especie necesita abundancia de ungulados silvestres y de ganadería extensiva. Según la estrategia nacional de 2025, las normas sanitarias que obligan a rastrear y retirar los animales muertos ya redujeron drásticamente el alimento disponible y podrían volver a hacerlo; de 2002 a 2011, en coincidencia con el brote de encefalopatía espongiforme bovina, fue obligatorio recoger los cadáveres. La estrategia relaciona la retirada de cadáveres, sumada a otras amenazas, con puestas más tardías y más pequeñas, menor éxito reproductor y menor supervivencia. Pide que toda zona del área de distribución actual o potencial donde quede algo de ganado en libertad se declare zona de protección para la alimentación de especies necrófagas (ZPAEN) conforme al Real Decreto 1632/2011, para que los ganaderos puedan obtener permiso para dejar los cadáveres en el monte.[1]
Molestias humanas. La estrategia nacional de 2025 señala las molestias causadas por las personas como el principal motivo, a menudo evitable, de que fracase la cría. Son especialmente dañinos el ruido intenso de helicópteros, batidas de caza o trabajos forestales y la actividad muy cerca de los nidos de fotógrafos, drones, escaladores o parapentistas.[1]
Intoxicaciones no intencionadas. La estrategia nacional de 2025 recoge también intoxicaciones involuntarias, entre ellas la intoxicación por plomo de los fragmentos de munición que el ave ingiere con los cadáveres, y pide que en España se deje de usar munición de plomo en la caza mayor antes de que acabe 2027.[1]
Enfermedad y freno de la población pirenaica. La influenza aviar (H5N1) podría mermar notablemente la productividad de la especie, tal y como, según la estrategia nacional de 2025, se comprobó en 2022 en el Pirineo central y occidental, con un mínimo de tres pollos muertos de más de 60 días de edad. A medida que crecía la población pirenaica, el éxito reproductor y la productividad cayeron de forma sostenida, de modo que el número de pollos que vuelan cada año se ha mantenido casi constante en los últimos años pese al aumento de territorios; la estrategia dice que esto hace suponer que la población podría estar cercana a su capacidad de carga en los Pirineos.[1]
Estado de conservación y trabajo
Gypaetus barbatus: Casi Amenazado en la Lista Roja de la UICN (evaluación global de la especie, publicada en 2021).[8]
En España, el quebrantahuesos figura en la categoría «en peligro de extinción» del Catálogo Español de Especies Amenazadas (Real Decreto 139/2011). El catálogo de Aragón (Decreto 129/2022) también lo incluye como «en peligro de extinción», igual que los de Cataluña, Navarra, el País Vasco, Andalucía, la Comunidad Valenciana y La Rioja. En el ámbito internacional, figura en el anexo I de la Directiva Aves de la UE y en el apéndice II del Convenio de Berna.[7][1]
La Conferencia Sectorial de Medio Ambiente aprobó el 13 de febrero de 2025 la Estrategia para la conservación del quebrantahuesos en España y Portugal, que revisa la primera estrategia, de 2000. Su objetivo es que la especie llegue antes de 2030 a un estado de conservación favorable en la península ibérica, y una de sus metas es reducir al menos a la mitad los casos de envenenamiento en la década de 2030 con respecto a la de 2010. Los planes de recuperación son competencia de las comunidades autónomas; el de Aragón se aprobó por el Decreto 45/2003.[1]
Rescate de huevos y cría en aislamiento humano. Los huevos solo se rescatan en unidades reproductoras pirenaicas con un historial de fracaso reproductivo continuado, según un protocolo del grupo de trabajo nacional del quebrantahuesos; en 2025 el Gobierno de Aragón autorizó el rescate en 24 unidades y se recuperaron huevos de 8. La incubación y el primer proceso de cría de los pollos en aislamiento humano se realizan en el centro de cría del quebrantahuesos (CRIAH) de La Alfranca, propiedad del Gobierno de Aragón y gestionado por la FCQ. Para evitar la impronta en las personas, la FCQ utiliza como figura parental señuelos naturalizados a tamaño real y de gran realismo, o marionetas.[2][3]
El papel de Ordesa. Tras sus primeras semanas, los pollos pasan a una instalación de cría campestre (hacking) del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, construida al lado de un punto de alimentación suplementaria que surte el personal del parque. Según la memoria de 2025 de la FCQ, el parque acogió entre 1995 y 2025 la cría campestre de 83 pollos, de los que 57 se soltaron en la cordillera Cantábrica, 12 en el Sistema Central (Gredos), 10 en los Pirineos y 2 en el Maestrazgo. En junio de 2025, al firmar con la FCQ un nuevo acuerdo vigente hasta 2029, el Gobierno de Aragón informó de que en los diez años anteriores se habían criado 61 pollos en el CRIAH y en el área de cría campestre de Escuaín, dentro del parque nacional, 11 de ellos en el último año. La memoria anual de 2022 del parque recoge que ese año cinco pollos completaron allí parte de su desarrollo.[3][2][4][5]
Reintroducción fuera de los Pirineos. La estrategia nacional de 2025 enumera los proyectos en marcha. En Andalucía, las sueltas, encabezadas por la Junta de Andalucía, empezaron en 2006 en la Sierra de Cazorla, Segura y Las Villas; hasta 2024 se habían liberado 90 pollos, que dieron lugar a una población de unos 65 ejemplares, con ocho parejas reproductoras en 2023. En Picos de Europa, la FCQ inició las sueltas en 2010 con financiación del programa LIFE de la Unión Europea; hasta 2023 se habían soltado 45 ejemplares, que formaron cuatro parejas territoriales. En el Maestrazgo de Castellón, un proyecto de la Generalitat Valenciana y la Vulture Conservation Foundation liberó 17 ejemplares entre 2018 y 2024. En enero de 2022, la Comisión Europea aprobó el proyecto LIFE «Corredores Ibéricos por el Quebrantahuesos» de la FCQ, que dura hasta finales de 2027, para seguir con las sueltas en Picos de Europa y empezarlas en Gredos, donde hasta 2024 se habían liberado 9 ejemplares. Según la FCQ, el primer pollo nacido en libertad en la cordillera Cantábrica voló en 2020.[1][2]
Alimentación y seguimiento. Con el acuerdo de 2025, el Gobierno de Aragón y la FCQ mantienen un programa de alimentación suplementaria que lleva cada año 1.000 kg de comida a diez unidades reproductoras, así como el comedero de Aínsa-Sobrarbe, que proporciona a las aves necrófagas 25.000 kg anuales. En 2022, según su memoria anual, el propio Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido se encargó del seguimiento de la especie: abastecimiento del punto de alimentación suplementaria, avistamientos de aves marcadas, control de las unidades reproductoras y radioseguimiento.[4][5]
Fuentes
- Estrategia para la conservación del quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) en España y Portugal (versión aprobada por la Conferencia Sectorial de Medio Ambiente el 13 de febrero de 2025). Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO). 2025. miteco.gob.esConsultado el 2026-10-27.
- Recuperación de las poblaciones de quebrantahuesos en la Cordillera Pirenaica, Cantábrica, Sistema Central y Sistema Ibérico — 2025 (memoria de acciones). Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ). 2025. quebrantahuesos.orgConsultado el 2026-10-27.
- Centro de Cría del Quebrantahuesos en Aislamiento Humano. Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ). 2022. quebrantahuesos.orgConsultado el 2026-10-27.
- El Gobierno de Aragón renueva su compromiso con la conservación del quebrantahuesos. Gobierno de Aragón, Departamento de Medio Ambiente y Turismo (Aragón Hoy, nota de prensa, 18/06/2025). 2025. aragonhoy.esConsultado el 2026-10-27.
- Memoria 2022. Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Gobierno de Aragón. 2022. aragon.esConsultado el 2026-10-27.
- Parque Nacional Ordesa y Monte Perdido — Fauna: Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus). Red de Parques Nacionales, Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO). miteco.gob.esConsultado el 2026-10-27.
- Real Decreto 139/2011, de 4 de febrero, para el desarrollo del Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial y del Catálogo Español de Especies Amenazadas (texto consolidado, última actualización publicada el 19/10/2026). Agencia Estatal Boletín Oficial del Estado (BOE). 2011. boe.esConsultado el 2026-10-27.
- BirdLife International. 2021. Gypaetus barbatus. The IUCN Red List of Threatened Species 2021: e.T22695174A154813652. DOI 10.2305/IUCN.UK.2021-3.RLTS.T22695174A154813652.enConsultado el 2026-10-27.
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