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Wildlife Stories AI

Aves · Historia de rescate

Abejaruco europeo

Merops apiaster

Brasa · Extremadura Episodio del 2026-06-07 · 8:03

8:03 · Wildlife Stories AI Ver en YouTube

Real: la especie, su hábitat en Extremadura, su estado de conservación, sus amenazas y los lugares que se nombran aquí.

Ficción: Brasa, su historia, las personas que aparecen en ella y todo lo que le pasa.

La historia de Brasa

Llegó antes que nadie. Después volvió el frío, y no había bandada dentro de la que meterse.

Esta es la historia de Brasa, un joven abejaruco europeo que alcanzó la dehesa ibérica antes que el resto de su bandada y al que pilló una ola de frío tardía: solo, debilitado, esperando a que el cielo volviera a llenarse.

Esta es una historia cinematográfica de vida salvaje generada con IA, inspirada en especies reales, hábitats reales y desafíos de conservación reales. No son imágenes de un rescate real.

La historia de Brasa es ficción; la especie, la dehesa y su larga migración son reales.

Capítulos

Abejaruco europeo: datos de la especie

Distribución y hábitat

En España, el abejaruco europeo cría en la mayor parte de la península ibérica, exceptuando la región eurosiberiana del norte y las zonas altas de los Pirineos, y en Baleares, aunque en Mallorca y las Pitiusas es muy escaso; no cría en Canarias, ni en Ceuta ni en Melilla. El tercer atlas de las aves reproductoras de España (trabajo de campo de 2014–2018, publicado por SEO/BirdLife en 2022) estimó un incremento del 7 % de su área de cría respecto al atlas anterior (1998–2002), producido en gran medida en su límite norte.[7]

No es exigente con el hábitat mientras disponga de un lugar donde excavar el nido: taludes, cortados, graveras, barrancos, dunas y orillas de ríos y lagos, en suelos blandos de arena, arcilla o yeso en los que abre los túneles de sus nidos. Prefiere el campo abierto o semiabierto —mosaicos agrícolas, dehesas, matorrales y estepas— y solo falta en los bosques densos y en los humedales sin taludes. Un estudio de 2025 en Doñana describe cómo la especie cría en grupo y cava sus nidos en túnel a la profundidad necesaria para atenuar el efecto de la temperatura de la superficie, en suelos lo bastante blandos para excavarlos y lo bastante firmes para que no se hundan.[5][7]

Los abejarucos crían en parejas aisladas o en colonias de unas pocas parejas a varios centenares, y algunas aves que no se reproducen, muchas de ellas en su segundo año, ayudan a construir el nido y a alimentar a los pollos (atlas de las aves reproductoras del MITECO, 2003). En el Parque Nacional de Doñana, un estudio de 2016 describe la especie como presente entre marzo y agosto: excava los nidos en abril–mayo, hace una sola puesta de 4–7 huevos en mayo–junio y ceba a los pollos en junio–julio, y ambos sexos incuban y cuidan de las crías.[1][4]

Es un migrante transahariano que pasa la mayor parte del año en África, y su paso prenupcial por la península ibérica dura hasta finales de mayo. En un estudio publicado en 2021 se siguió con geolocalizadores, entre 2015 y 2018, a abejarucos adultos de colonias de cría de Portugal: todos pasaron los meses fuera de la época de cría en África occidental, entre Senegal y Nigeria, la mayoría entre Senegal y Guinea-Bisáu, a una media de unos 3.200 km de sus colonias, y todos migraron siguiendo la costa occidental de África. Abandonaron las colonias entre el 26 de julio y el 31 de agosto y regresaron entre el 27 de marzo y el 23 de abril. Una revisión de 2021 señalaba que aún no se habían localizado las zonas de invernada africanas ni las rutas de los propios abejarucos españoles.[2][3]

El tercer atlas de las aves reproductoras (SEO/BirdLife, 2022) estima la población reproductora española, con datos de 2014–2018, en unos 2,6 millones de ejemplares, de los que alrededor de 280.000 se encuentran en Extremadura según su modelo. Sus autores subrayan que las poblaciones de abejaruco son difíciles de cuantificar con los métodos de censo habituales y que la cifra nacional seguiría discrepando notablemente de otras estimas basadas en atlas regionales, que sugerirían cifras más modestas, de 200.000–300.000 parejas. En Extremadura, un censo del Grupo de Investigación en Biología de la Conservación de la Universidad de Extremadura, citado como publicado en 2007, halló 73 colonias con 803 parejas a lo largo del río Zújar, en La Serena (Badajoz); extrapolado a la región, supondría unas 10.750 parejas, una cifra que la revisión de 2021 considera criticable.[2][7]

Cifras anteriores, como registro: el atlas de 1997 estimó 23.000–30.000 parejas en España; los datos recogidos para el atlas de 1998–2002 indicaban una población mínima de 105.279 parejas, aunque sin datos del 19 % de las cuadrículas (MITECO, 2003), y una estima posterior para 2004–2006 situaba la población en 6 millones de ejemplares.[1][2][7]

Amenazas

Un declive largo y moderado. Según la revisión de 2021, los datos del programa SACRE de seguimiento de aves comunes reproductoras de SEO/BirdLife muestran que la población española disminuyó un 0,8 % anual entre 1998 y 2019, y un 1,4 % anual a partir de 2006. La caída es más acusada en la parte norte del área de distribución (1,6 % anual) y más aparente en el oeste peninsular y en Baleares. Las causas se desconocen, porque falta información básica sobre la demografía de la especie.[1][2]

El conflicto con la apicultura, que la revisión de 2021 considera posiblemente la principal amenaza en la actualidad. La creencia arraigada de que los abejarucos arruinan las colmenas ha llevado al tapiado de nidos, aunque todos los estudios citados por la revisión hallaron que el efecto de estas aves sobre las colmenas y su productividad es escaso o nulo. El atlas de 2022 señala que la persecución directa ligada a este conflicto puede causar localmente mortalidades elevadas, y que se han propuesto medidas efectivas para mitigar el impacto de las aves en los colmenares.[2][7]

Menos abejas y avispas. Según el atlas de 2022, la merma de himenópteros que provocan la intensificación agraria y los plaguicidas podría tener efectos generalizados, al restar al abejaruco su alimento principal, y la revisión de 2021 plantea que el declive de la especie puede estar ligado a esa crisis. Los plaguicidas también podrían dañar directamente a las aves a través de presas contaminadas.[2][7]

La pérdida de lugares de nidificación, que en algunas zonas puede ser grave: la extracción de grava y arena, el deterioro de las riberas, las molestias del turismo en las dunas costeras, el revestimiento de hormigón de los canales de riego y la desaparición de los taludes de tierra entre parcelas con la intensificación agrícola. En sentido contrario, los nuevos caminos y carreteras, que suelen dejar taludes de tierra, han permitido que se formen colonias nuevas. En Doñana, donde no hay pendientes naturales y el ganado hunde con facilidad al pisarlos los nidos excavados en el suelo, un estudio de 2025 halló que en 2022 alrededor del 97 % de los nidos contados en el Parque Nacional y sus Zonas de Especial Protección para las Aves estaban en bordes de carreteras, donde las aves corren más riesgo de morir atropelladas.[2][5]

Condiciones lejos de España. Como ave transahariana, señala el atlas de 2022, su población también puede depender de las condiciones que encuentran las aves en sus rutas migratorias y en sus cuarteles africanos de invernada.[7]

Estado de conservación y trabajo

Merops apiaster: Preocupación Menor en la Lista Roja de la UICN (evaluación global de la especie, publicada en 2024).[8]

En España, el abejaruco está incluido en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial del Real Decreto 139/2011, sin categoría de amenaza en el Catálogo Español de Especies Amenazadas. En el anterior Catálogo Nacional de Especies Amenazadas (Real Decreto 439/1990) estaba clasificado «de interés especial», una categoría que ya no existe con la Ley 42/2007.[2][6]

Sus poblaciones se siguen con el programa SACRE de seguimiento de aves comunes reproductoras de SEO/BirdLife, con una serie de población desde 1998, y su distribución y su población se cartografiaron y estimaron en los atlas nacionales de las aves reproductoras de 1998–2002 (2003; sus fichas de especie se publican en la web del MITECO) y de 2014–2018 (SEO/BirdLife, 2022).[1][7]

La revisión de 2021 expone lo que aún falta: un censo nacional diseñado específicamente para la especie, estudios básicos sobre su historia natural y su demografía, seguimiento para averiguar dónde invernan en África los abejarucos españoles y qué rutas siguen para llegar allí, y un esfuerzo por desterrar la creencia de que causan graves daños a la apicultura, trabajando con los apicultores en la gestión de las colmenas. El atlas de 2003 ya pedía un inventario y la protección directa de las mayores colonias, sin descartar la creación artificial de taludes en lugares propicios.[1][2]

Fuentes

  1. Abejaruco Europeo, Merops apiaster (ficha de especie de Raül Aymí), Atlas de las Aves Reproductoras de España. Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) — Dirección General de Conservación de la Naturaleza y SEO/BirdLife (Martí y Del Moral, eds.). 2003. miteco.gob.esConsultado el 2026-10-27.
  2. El abejaruco europeo Merops apiaster en España: su distribución, abundancia y amenazas (Gordo, O., Aymí, R. & Molina, B.), Vogelwarte 59: 1-12 (versión en español). Vogelwarte — Deutsche Ornithologen-Gesellschaft (DO-G), Institut für Vogelforschung y Max-Planck-Gesellschaft. 2021. do-g.deConsultado el 2026-10-27.
  3. Linking migratory performance to breeding phenology and productivity in an Afro-Palearctic long-distance migrant (Costa, J.S., Hahn, S., Araújo, P.M., Dhanjal-Adams, K.L., Rocha, A.D. & Alves, J.A.), Scientific Reports 11: 23258. DOI 10.1038/s41598-021-01734-0. Scientific Reports (Springer Nature). 2021. nature.comConsultado el 2026-10-27.
  4. Management-Related Traffic as a Stressor Eliciting Parental Care in a Roadside-Nesting Bird: The European Bee-Eater Merops apiaster (Blas, J., Abaurrea, T., D'Amico, M., Barcellona, F., Revilla, E., Román, J. & Carrete, M.), PLoS ONE 11(10): e0164371. DOI 10.1371/journal.pone.0164371. PLoS ONE (Public Library of Science). 2016. journals.plos.orgConsultado el 2026-10-27.
  5. Colonizers on the road: European bee-eaters shift nest-site selection to roadside habitats (Román, J., Blas, J., Bastianelli, G., Suárez-Couselo, M.A., Revilla, E. & D'Amico, M.), Ecology 106(6): e70125. DOI 10.1002/ecy.70125 (texto completo en Europe PMC, PMC12163363). Ecology (Ecological Society of America / Wiley). 2025. ebi.ac.ukConsultado el 2026-10-27.
  6. Real Decreto 139/2011, de 4 de febrero, para el desarrollo del Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial y del Catálogo Español de Especies Amenazadas (texto consolidado, última actualización publicada el 19/10/2026). Agencia Estatal Boletín Oficial del Estado (BOE-A-2011-3582). 2011. boe.esConsultado el 2026-10-27.
  7. Abejaruco europeo Merops apiaster (Aymí, R. & Gordo, O.), en Molina, B. et al.: III Atlas de las aves en época de reproducción en España. SEO/BirdLife. 2022. atlasaves.seo.orgConsultado el 2026-10-27.
  8. BirdLife International. 2024. Merops apiaster. The IUCN Red List of Threatened Species 2024: e.T22683756A264578444. DOI 10.2305/IUCN.UK.2024-2.RLTS.T22683756A264578444.enConsultado el 2026-10-27.

De dónde salen los datos

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