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Wildlife Stories AI

Aves · Historia de rescate

Buitre leonado

Gyps fulvus

Argayu · Somiedo Episodio del 2026-07-18 · 8:01

8:01 · Wildlife Stories AI Ver en YouTube

Real: la especie, sus colonias en Somiedo, su estado de conservación, sus amenazas y los lugares que se nombran aquí.

Ficción: Argayu, su historia, las personas que aparecen en ella y todo lo que le pasa.

La historia de Argayu

Nada lo tocó. Ni herida, ni pelea, ni caída. Y un buitre leonado que no podía despegar del suelo.

Esta es la historia de Argayu, un buitre leonado leyendo desde muy alto las paredes calizas de Somiedo. Bajo la cresta había un animal muerto. Desde el aire era solo comida, la montaña devolviéndose a la montaña. Pero el cebo se había puesto para otra cosa. Siempre llega primero. Ese es su don. Hoy fue también la herida.

Esta es una historia cinematográfica de vida salvaje generada con IA, inspirada en especies reales, hábitats reales y desafíos de conservación reales. No son imágenes de un rescate real.

La historia de Argayu es ficción; la especie, las montañas y el peligro son reales.

Capítulos

Buitre leonado: datos de la especie

Distribución y hábitat

El buitre leonado vive desde el noroeste de África y el sur de Europa hasta Mongolia, pasando por Turquía, Oriente Medio y el suroeste asiático, según la Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC, 2016). Ocupa terreno abierto y con poco arbolado, con carroña suficiente de ungulados salvajes o domésticos, paredes rocosas donde anidar y un tiempo propicio para volar durante todo el año.[3]

Colonias y carroña. Cría en colonias, aunque hay parejas que anidan solas; la enciclopedia del CSIC recoge colonias de 2 a 566 parejas. Suele anidar en roca, aunque también puede hacerlo en árboles. Come sobre todo cadáveres de ungulados salvajes y domésticos, y lo que atrae a los buitres hasta una carroña son otros buitres que giran sin ganar altura y luego se dejan caer en vertical sobre ella. Cada pareja pone por lo general un único huevo, que se incuba una media de 56 días, y el pollo pasa 110–132 días en el nido. En España, la ficha del atlas del MITECO dedicada a la especie indica que cría en cantiles de montaña y en hoces fluviales, junto a zonas abiertas y poco arboladas donde busca comida, y que es básicamente sedentaria, si bien los jóvenes se desplazan mucho y una parte importante cruza al norte de África y al Sahel.[3][2]

España es el bastión europeo de la especie. El quinto censo nacional del buitre leonado, que SEO/BirdLife impulsó en 2018 y que se publicó en una monografía firmada, dejó la población española en 30.946 parejas, una cifra que, según sus autores, hay que entender como mínima. A su juicio, la población real podría situarse en torno a 30.946–37.134 parejas, es decir, 95.930–122.542 ejemplares. No todas las comunidades censaron en 2018: La Rioja lo hizo en 2014, y Navarra y Álava, en 2019. De las 33.832–40.867 parejas estimadas en los 19 países de su entorno, la misma monografía sitúa el 90 % en España.[1]

Asturias y Somiedo. El capítulo asturiano del censo de 2018, obra de personal de la Dirección General de Biodiversidad del Principado de Asturias, localizó 34 colonias de cría y 12 nidos aislados; detectó 203 parejas y estimó que la población podría llegar al menos a 235. Como el conteo se hizo avanzada ya la temporada, en mayo, junio y julio de 2018, los autores advierten de que la población podría haber quedado algo subestimada. En Asturias, la especie ocupa sobre todo los cantiles que se alzan sobre los ríos Cares, Deva y Casaño, el valle del Trubia (Santo Adriano, Proaza, Quirós y Teverga) y otras paredes rocosas, y comprende las colonias conocidas de Somiedo y su entorno.[1]

Cifras anteriores, para que conste: la monografía de 2018 cita una estimación de apenas unas 2.000 parejas en España a mediados de la década de 1960, y el primer censo nacional, en 1979, halló al menos 3.240 parejas. Los censos nacionales posteriores contabilizaron un mínimo de 7.519 parejas en 1989, 17.337 en 1999 y 24.609 en 2008. En Asturias, los primeros datos estimativos se sitúan en torno a unas 20–25 parejas (1986); el censo de 1979 estimó allí 15 parejas reproductoras, y el de 2008 halló 176.[1]

Amenazas

Cebos envenenados ilegales. La introducción de la monografía del censo de 2018 afirma que cada año siguen muriendo varios miles de buitres leonados por los cebos envenenados que se colocan en el campo y por choques con aerogeneradores, y considera estas las amenazas más urgentes para la especie. Los cebos envenenados son ilegales: el uso de veneno es delito según el artículo 336 del Código Penal, reformado por última vez mediante la Ley Orgánica 3/2023. La estrategia nacional de 2024 contra el uso ilegal de cebos envenenados señala que España reúne el 80–90 % de las poblaciones de buitre negro, alimoche y buitre leonado de Europa. Los cebos envenenados ya condicionaron el pasado de la especie: según la monografía de 2018, cuando a mediados de la década de 1960 se estimaban unas 2.000 parejas, eran muy probablemente el principal factor que limitaba la población.[1][4]

Aerogeneradores y tendidos eléctricos. Según la enciclopedia del CSIC, la mortalidad es alta por choque con aerogeneradores y, en menor grado, por envenenamiento y por choque con tendidos eléctricos. El prólogo del censo de 2018 afirma que cada año mueren cientos de buitres leonados en las palas de los aerogeneradores. El Real Decreto 1432/2008 fija normas técnicas para los tendidos aéreos de alta tensión con conductores desnudos que se encuentran en las zonas de protección designadas, a fin de reducir el riesgo de que las aves se electrocuten o choquen con ellos.[3][1][8]

Alimento y normativa sanitaria sobre cadáveres. Tras aparecer en España la encefalopatía espongiforme bovina (el mal de las vacas locas), se prohibió depositar cadáveres de ganado doméstico, algo que la monografía del censo de 2018 califica de gran amenaza para la especie. Normas posteriores volvieron a permitir que las reses muertas se quedaran en el campo (los Reglamentos de la UE 1774/2002 y 142/2011 y, en España, el Real Decreto 1632/2011), y desde entonces la población ha ido creciendo poco a poco, aunque parece estar estabilizándose. En 2021 el MITECO explicó que esta norma permite a las ganaderías no retirar las ovejas o cabras muertas para que los necrófagos puedan alimentarse, y que 14 comunidades autónomas habían delimitado zonas de protección para la alimentación de especies necrófagas que abarcan el 61 % de España.[1][6]

Un fármaco veterinario. La monografía del censo de 2018 advertía de que un fármaco antiinflamatorio de uso veterinario en ganadería, que había causado la pérdida del 99 % de cinco especies de buitres en el sur de Asia, seguía entonces autorizado en España. Hasta entonces no se habían registrado muertes de buitres en España por esta causa, pero la monografía consideraba su autorización un grave riesgo potencial para las cuatro especies de buitres de España.[1]

Meteorología y freno de la población. La lluvia pesa en la cría: según los autores del censo de 2018, la primavera de 2018, especialmente húmeda, pudo afectar a los resultados reproductivos. La productividad nacional pasó de 0,65 pollos por pareja en 1989 a 0,56 en 2018, y el prólogo de la monografía sugiere que la población podría estar acercándose lentamente a la capacidad de carga del ecosistema y que el descenso de los datos de reproducción podría indicar que cada vez cuesta más criar a los pollos, a medida que crecen las densidades y aumenta la competencia por el alimento.[1]

Estado de conservación y trabajo

Gyps fulvus: Preocupación Menor en la Lista Roja de la UICN (evaluación global de la especie, publicada en 2021).[9]

En España, el buitre leonado está incluido en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (Real Decreto 139/2011), lo que le dota de protección legal a nivel estatal, pero no figura en ninguna categoría de amenaza del Catálogo Español de Especies Amenazadas. La monografía del censo de 2018 no lo recoge en el catálogo regional de Asturias. La Directiva Aves de la UE lo incluye en el anexo I.[7][1]

Alimentar a los necrófagos por ley. El Real Decreto 1632/2011 regula la alimentación de especies necrófagas silvestres con subproductos animales: la delimitación de zonas de protección para su alimentación, la alimentación en comederos o muladares y la alimentación en explotaciones extensivas incluidas en esas zonas, sin la recogida previa de los cadáveres. La evaluación del MITECO sobre su aplicación en 2020–2021 sitúa a Asturias entre las 14 comunidades autónomas que han aprobado y publicado sus zonas de protección, y señala que el considerable volumen de alimento aportado en Asturias en la campaña de 2021 situó a esta comunidad a la cabeza en el grado de cobertura de las necesidades alimenticias de las especies necrófagas.[5]

Acción contra el veneno. La Conferencia Sectorial de Medio Ambiente aprobó el 24 de julio de 2024 la Estrategia española contra el uso ilegal de cebos envenenados en el medio natural, que sustituye a la de 2004.[4]

Seguimiento mediante censos. Desde 1979, el buitre leonado se ha contado cada década en censos nacionales promovidos y coordinados por SEO/BirdLife, con una implicación cada vez mayor de los organismos autonómicos encargados del medio ambiente y de cientos de colaboradores; el quinto se realizó en 2018. En Asturias, el censo de 2018 abarcó todas las colonias conocidas y censadas en 2008 y todos los enclaves con información posterior sobre la posible existencia de puntos de cría, 62 enclaves en total, y se hizo un seguimiento específico de seis colonias, tres del oriente y tres del centro de Asturias: 74 parejas iniciaron la incubación y volaron 57 pollos, un éxito reproductivo de 0,77.[1]

Fuentes

  1. El buitre leonado en España. Población reproductora en 2018 y método de censo (Del Moral, J. C. y Molina, B., eds.; capítulo de Asturias: Sánchez Corominas, T., García-Rovés González, P. y Vázquez, V. M., Dirección General de Biodiversidad del Principado de Asturias). DOI 10.31170/0066. SEO/BirdLife (monografía firmada, editores y autores de capítulo nombrados). 2018. seo.orgConsultado el 2026-10-27.
  2. Buitre leonado Gyps fulvus — ficha del Atlas de las aves reproductoras de España (autor: Ramón Martí; datos hasta 2002). Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), Inventario Español del Patrimonio Natural y la Biodiversidad. miteco.gob.esConsultado el 2026-10-27.
  3. Salvador, A. (2016). Buitre leonado – Gyps fulvus. En: Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles. Salvador, A., Morales, M. B. (Eds.). Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC). 2016. vertebradosibericos.orgConsultado el 2026-10-27.
  4. Estrategia española contra el uso ilegal de cebos envenenados en el medio natural (aprobada por la Conferencia Sectorial de Medio Ambiente el 24 de julio de 2024). Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO). 2024. miteco.gob.esConsultado el 2026-10-27.
  5. Evaluación del cumplimiento del Real Decreto 1632/2011 (alimentación de fauna silvestre con subproductos animales no destinados a consumo humano). Años 2020-2021. MITECO, Dirección General de Biodiversidad, Bosques y Desertificación; Grupo de trabajo de alimentación de especies necrófagas. 2023. miteco.gob.esConsultado el 2026-10-27.
  6. Las poblaciones de especies necrófagas en España se recuperan en la última década gracias a los programas de alimentación de estas aves. Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), nota de prensa, 30 de julio de 2021. 2021. miteco.gob.esConsultado el 2026-10-27.
  7. Real Decreto 139/2011, de 4 de febrero, para el desarrollo del Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial y del Catálogo Español de Especies Amenazadas (texto consolidado, última actualización publicada el 19/10/2026). Agencia Estatal Boletín Oficial del Estado (BOE). 2011. boe.esConsultado el 2026-10-27.
  8. Real Decreto 1432/2008, de 29 de agosto, por el que se establecen medidas para la protección de la avifauna contra la colisión y la electrocución en líneas eléctricas de alta tensión (texto consolidado). Agencia Estatal Boletín Oficial del Estado (BOE). 2008. boe.esConsultado el 2026-10-27.
  9. BirdLife International. 2021. Gyps fulvus. The IUCN Red List of Threatened Species 2021: e.T22695219A157719127. DOI 10.2305/IUCN.UK.2021-3.RLTS.T22695219A157719127.enConsultado el 2026-10-27.

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